Del cuaderno de citas: La espuma de los días

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” En realidad, sólo existen dos cosas importantes: el amor, en todas sus formas, con mujeres hermosas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. Todo lo demás debería desaparecer porque lo demás es feo.”

“Si siempre nos acordamos de los mejores momentos, ¿para qué sirven los malos?”

(La espuma de los días, Boris Vian)

Hay un par de ocasiones en La espuma de los días en las que los protagonistas se quejan del comportamiento ilógico de alguien más, lo cual es de risa, pues la lógica es lo que menos predomina en el mundo surrealista de la novela.

Como lectores somos guiados por este mundo de la mano de un grupo de veinteañeros obsesionados con el Jazz y Jean-Sol Partre (sí, es una parodia) en una Francia surrealista fusionada con Luisiana. En este mundo absurdo la lógica es ligera como la espuma. Te encuentras con el médico que quiere dedicar su vida a su hobby, pero no puede hacerlo porque los pacientes no dejan de joderlo; con la familia que se lamenta de tener a un pariente catedrático de una universidad, pero les enorgullece el pariente que trabaja como cocinero personal;  el entrevistador que no sabe para qué puesto está entrevistando al entrevistado, el obrero que gana más que el ingeniero o con el patrón explotador que ni siquiera ha oído hablar de la justicia. Las paredes de las habitaciones se contraen sin ninguna explicación y de los pulmones de las personas brotan nenúfares. En el fondo existe una muy bella historia de amor, repleta de imágenes increíbles y que por igual te provoca ganas de reír como de llorar.

Vian era un excéntrico creativo todo terreno: ingeniero, escritor, actor y músico de jazz; usando heterónimos (como Pessoa) escandalizó con sus textos a la Francia de la posguerra y murió joven de un infarto, secuela de la fiebre reumática que sufrió de chico; dicho infarto lo asaltó mientras veía la première de la adaptación al cine de una de sus novelas (¡menuda crítica!). A pesar de reflejar, tanto en su vida como en su obra, una idealización y añoranza por la cultura del sur de los EEUU, nunca conoció América.

Álvaro (@alvarogo87)

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