Los 5 mejores libros que leí en 2016

Se acabó 2016 (al fin), lo que significa que es buen momento para interrumpir por un momento nuestros lamentos por las muertes de Bowie, Cohen, Eco, Lee y compañía, con motivo de recordar las cosas buenas que nos dejó este año; en este caso libros.

Mi top 5 carece de títulos publicados recientemente (lo siento, voy muy atrasado con los clásicos), pero los 5 se llevan por completo mi sello de aprobación y vencieron a otros muy buenos títulos que dieron batalla para estar en la lista.

Consideraciones:

– Van sin ningún orden en particular

– Omití relecturas (como Crimen y castigo y la Conjura de los necios)

Madame Bovary – Gustave Flaubert

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Emma Bovary es un personaje icónico, una romántica afectada por las falsas ideas adquiridas a través de novelas de amor baratas que lee en exceso y que chocan contra una dolorosa y despiadada realidad en la que el matrimonio, el amor, la maternidad, la amistad y la vida en sociedad son una enorme decepción; ¿en el siglo XXI quién no tiene algo de Emma Bovary?

Con Flaubert empecé por las malas, ya que Salambó me pareció tan insoportable que no lo pude ni terminar, por fortuna decidí darle una segunda oportunidad con Madame Bovary y simplemente me voló la cabeza (disculpa Flaubert, no eras tú, era yo).

A sangre fría – Truman Capote

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Se dice que Capote inventó un género con esta novela: la non fiction novel. Tomó un crimen real,  el cual fue llevado a cabo sin motivos lógicos en uno de esos pueblos rurales en medio de la nada y de los EEUU, para hacer con él una muy bien lograda novela.

Obra violenta, triste y muy descriptiva que genera horror y repulsión, pero que a la vez te llega a conectar con los restos de humanidad que quedan en los autores del crimen (un juego parecido al usado por Nabokov en Lolita, en el que sabes que el personaje es perverso, pero termina provocándote una confusa empatía).

Ciudad de cristal – Paul Auster  

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Si son fans del cuento William Wilson, de Poe, seguramente este libro les va a interesar (y si no han leído William Wilson, deberían de hacerlo pronto). Narra lo que le sucede a un escritor de novelas de misterio (las cuales precisamente publica bajo el pseudónimo de William Wilson) que un día recibe una llamada de una persona que busca al detective Paul Auster (sí, como el autor de la novela), dada la insistencia de la persona que llama, decide hacerse pasar por el tal Paul Auster y así enrollarse en una investigación febril, confusa y en la que abundan los reflejos.

Novela cortita que cuenta con una prosa muy entretenida y con un elegante final. Forma parte de la trilogía de Nueva York de Auster, un autor aún activo, que descubrí no hace mucho, pero que ya es de mis favoritos.

El Gatopardo – Tomasi de Lampedusa Giuseppe

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Todos los buenos comentarios que lean sobre este libro son más certeros que exagerados; cada una de las palabras está perfectamente utilizada y cada página te obliga a leer la siguiente, también es el mejor retrato del pueblo siciliano que encontrarán y  en sí uno de los mejores retratos que se hayan hecho de cualquier pueblo.

Trata de una familia de la realeza siciliana que está a punto de perder sus privilegios con la llegada a la isla de las tropas de Garibaldi. El autor perteneció a una familia que también perdió sus privilegios reales, lo que le da un matiz más interesante a la crítica; la tragedia es que fue la única novela suya que se alcanzó a publicar.

El retrato de Dorian Gray – Oscar Wilde

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La trama es bastante conocida: un tipo obsesionado con su belleza física que un día, sin pensarlo mucho, desea no envejecer y que a cambio envejezca un retrato que un amigo suyo ha pintado con inigualable maestría. Su deseo se cumple y de ahí seguimos su viaje hacia lo más negro de la esencia humana.

Un clásico de la época victoriana en donde los personajes se la viven en glamourosas fiestas en las que beben mientras entablan el tipo de pláticas elegantes, ingeniosas e interesantes que todos quisiéramos poder improvisar en la vida real (y que obviamente nunca sucede).

Cuenta con una prosa atrayente y hábilmente adornada, así como con uno de los mejores personajes secundarios que recuerdo: Lord Henry; un tipo cínico, arrogante, misógino (no es que esto sea bueno, pero le pone pimienta) y que la mitad de lo que dice lo dice por medio de polémicos epigramas.

¡Feliz año!

Álvaro (@alvarogo87)

Recomendaciones de libros de cada uno de los países del mundo

“Tu colección de libros dice mucho sobre el tipo de persona que eres”, Ann Morgan (escritora británica) se puso a reflexionar sobre esta frase y, analizando un poco su colección propia, se dio cuenta de que la gran mayoría de sus libros eran de autores británicos o gringos, lo que desde luego no le gustó mucho. Cachetada con guante blanco para los lectores británicos, que fácilmente también se puede aplicar a los lectores hispanoamericanos que, sí, regularmente tenemos hábitos un poquito más variados, pero ¿qué tanto hacemos nosotros para leer libros que no hayan sido publicados originalmente en español, inglés o francés? ¿No sería lógico pensar que nos estamos perdiendo de un montón de cosas?

Ann Morgan puso manos (o ojos) a la obra y en 2012 se autoimpuso la tarea de leer al menos un libro de cada país del mundo. Para lograrlo, abrió un blog, en el que explicaba su proyecto y le pedía a gente de todo el mundo recomendaciones de libros de autores de sus países que ellos consideraran que eran dignos de ser leídos.

En esta TED talk pueden escuchar su testimonio completo, el cual incluye los inconvenientes que tuvo que superar y las curiosas anécdotas que surgieron.

 

Si se quieren ir directo a la lista, pueden hacerlo acá: https://ayearofreadingtheworld.com/thelist/

Álvaro (@alvarogo87)

6 libros muy recomendables, que no son tan conocidos

Algunos no son tan sencillos de conseguir, pero la búsqueda vale la pena; recuerden que las ferias de libros o las páginas de librerías que ofrecen la opción de comprar libros importados siempre son una opción.

1.- We, Yevgeny Zamyatin

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D-503 vive en la tierra dominada por un solo estado, miles de años en el futuro, cuando la gente es aislada de la naturaleza y recluida en una ciudad transparente hecha totalmente de cristal, donde el estado controla y vigila a todas las personas y éstas ya no tienen nombres sino números. D-503 comienza un diario en donde narra su vida y descarga sus cuestionamientos hacia el estado… ¿Les suena familiar? Sí, las similitudes con 1984 (y un poco también con Un mundo feliz) son claras, con el pequeño detalle de que We se publicó en 1924 (Un mundo feliz es de 1932 y 1984 de 1949) y junto con El talón de hierro, de Jack London (esa sí, lectura pendiente para mí) es la mamá de los pollitos de las novelas distópicas.

En defensa de Orwell, creo que 1984 es mejor novela (ya si vas a copiar algo, al menos mejóralo), pero mejor juzguen ustedes mismos.

Otro dato es que el autor de We era ruso, por lo cual la novela no se publicó en la Unión Soviética sino hasta 1988, y en pleno 2016 yo batallé bastante para encontrar una edición disponible en México (no por censura, sino por falta de difusión del libro), así que decidí mejor ordenarlo del extranjero (aunque si me leen desde España, me parece que allá sí hay traducciones disponibles).

2.- Gran Sertón: Veredas, João Guimarães Rosa

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La atención que despertó el mundial de 2014 hacia Brasil, me hizo darme cuenta de que nunca había leído a algún autor brasileño, tratándose de un país de 200 millones de personas y con tanta historia, seguramente debe de haber algo interesante, pensé; me puse a investigar y en algún lugar que honestamente ya no recuerdo, di con la recomendación de este autor y con la de Clarice Lispector (pendiente).

Ambientado a mediados del siglo XX, Gran Sertón: Veredas nos mete a un Brasil lejos de los carnavales de las playas cariocas; al Brasil del Sertón, una región semiárida del noreste brasileño, bastante más triste y llena de tragedias, dividida por bandas de mercenarios que se pelean el territorio.

Muchos llaman a João Guimarães Rosa el representante brasileño del boom latinoamericano, la novela está llena de poesía y tiene una de esas vueltas de tuerca que no ves venir por ningún lado. Y estoy casi seguro de que fue inspiración para Fernando Vallejo, cuando escribió La virgen de los sicarios.

También es medio difícil conseguirlo en México, yo tuve que esperar a la FIL para comprarlo en el stand de una editorial argentina que por acá no distribuye mucho.

3.- Botchan, Natsume Sōseki

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Aunque nos guste Murakami (o no), hay que aceptar que la literatura japonesa no puede terminar ahí, hay que rascarle un poco más. Esta novela, publicada en 1906, es un clásico en Japón y hay quienes la consideran una versión nipona de El guardián entre el centeno, de Salinger, lo cual tiene algo de cierto; acá no es el caso de 1984/We, en el que se calcan directamente muchos elementos, pero sí hay semejanzas en el hecho de que la narración es completamente en primera persona por un personaje ácido y que no precisamente está “ganando” en la vida.

Botchan es el apodo del protagonista (así le llamaba su niñera, de cariño) cuyo nombre nunca sabemos; es originario de Tokio y al graduarse de la universidad acepta un trabajo como profesor de primaria en un pueblo mucho más chico. A Botchan le gusta criticar mentalmente a sus colegas así como bautizarlos con divertidos apodos. Los problemas llegarán pronto, por el choque con la mentalidad provinciana y porque sus alumnos, bastante mierdas, tienen como objetivo existencial hacerle la vida imposible.

Una novela cortita y sencilla, pero divertida. Ésta sí se consigue más fácil en México, pero  eso sí, la editorial no es barata.

4.- We have always lived in the castle

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Una novela negra que inicia 6 años después de que casi toda la familia Blackwood muriera envenenada en una comida familiar, al ingerir arsénico.

Narrada enteramente en primera persona por Mary Katherine, la menor de los Blackwood, quien desde el incidente ha vivido la mayor parte del tiempo encerrada en su casa junto a su hermana mayor y su tío (los únicos que quedaron vivos). Mary Katherine no es una narradora fiable, en realidad parece haber frenado su desarrollo social y mental desde el día del incidente y vive parcialmente ajena a la realidad.

Una historia que entre más se desenreda se pone más negra; un clásico del terror sutil, imprescindible en EEUU, pero que en Latinoamérica es más bien desconocido. Yo lo leí en inglés, desconozco si existen traducciones al español.

5.- El Palacio de los sueños

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Seguro de que en los sueños van cifradas premoniciones sobre amenazas contra el imperio, el sultán ha ordenado analizar los sueños de todos las personas del imperio, quienes están obligadas a escribir todo lo que sueñan y mandar los reportes al Palacio de los sueños, en donde hay una institución altamente burocratizada encargada de la gigantesca tarea de analizarlos e interpretarlos.

Mark- Alem es un chico joven e inocente que viene de una familia demasiado importante en Albania (parte del imperio) y lo seguimos desde su primer día como trabajador en el Palacio (un lugar muy cotizado para trabajar) hasta verlo ascender de puesto en puesto, más rápido de lo que él mismo puede imaginar y de lo que es habitual.

Kadaré es albanés y ganó el Premio Príncipe de Asturias en 2009. La novela sufrió prohibición en Albania (que vivió el fascismo hasta 1991) al poco tiempo de ser publicada.

Está en el catálogo de Alianza, así que no deberían de tener mayor problema para encontrarla.

6.- Purga, Sofi Oksanen

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Lo que más me fascinó de Purga, es que te lleva a lugares bastantes desconocidos para quienes hablamos español, como Estonia o Vladivostok (una ciudad rusa mucho más cercana a Japón que a Moscú). Cuenta la historia de dos generaciones de mujeres de una familia estoniana, a lo largo de gran parte del siglo XX: guerras, mudanzas, violencia, dominación soviética, los ecos del desastre nuclear de Chernóbil y los burdeles bajos de la Alemania noventera. Novela fría y cruel.

La escritora luce como la prima de Lady Gaga, pero ni eso le impidió ganar el premio a la mejor novela Europea en 2010, lo que probablemente signifique que sea la menos “no tan conocida” de la lista y que fácilmente la encuentran publicada por Almadía, encima el encuadernado es muy bonito.

Álvaro(@alvarogo87)

Foto de portada: https://www.flickr.com/photos/ginnerobot/2549674296

Un programador ha hecho realidad La biblioteca de Babel, de Borges

“Muerto, no faltarán manos piadosas que me tiren por la baranda; mi sepultura será el aire insondable; mi cuerpo se hundirá largamente y se corromperá y disolverá en el viento engendrado por la caída, que es infinita. Yo afirmo que la Biblioteca es interminable.”

(La biblioteca de Babel, Jorge Luis Borges)

Leer esa frase en el segundo párrafo del cuento de Borges, me generó una imagen tan poderosa que aún a veces me sorprendo a mí mismo pensando en esa idea de una biblioteca cuya caída infinita eventualmente terminaría desintegrando cada partícula de tu cuerpo y en cuyos libros se encuentren todas las combinaciones posibles de los signos ortográficos, “o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo”.

(Si no han leído el cuento, quizás sería buena idea que se tomen unos veinte minutos, para escuchar esta versión en audiolibro bastante bien realizada, antes de seguir leyendo).

Continuando, eso es lo que nos fascina de Borges: hacernos pensar en cosas que estiran al máximo la imaginación hasta llegar a sitios imposibles… ¿o será que realmente no son imposibles?

Jonathan Basile quedó tan enganchado con el cuento que decidió hacer la idea realidad (al menos en forma de biblioteca virtual) y para eso incluso tuvo que aprender a programar.

Jonathan nos habla sobre su proyecto diciendo:

“Imprimir esta biblioteca usaría más espacio que el universo concebible, leer sus páginas tomaría más tiempo que la vida de nuestro planeta”.

Y también nos deja con una muy agradable reflexión sobre el pragmatismo de todo el asunto:

“No tiene ningún valor en nuestra economía, pero podemos aprender de ella a pensar de una manera diferente sobre la esencia del lenguaje. Esto es el poder de la literatura, del arte y de la filosofía, es algo que cada vez más despreciamos en nuestras sociedades y nuestro mundo, pero ha formado  y transformado la historia humana desde su principio”.

Acá el link con su TED Talk completa en la que no solo presenta la Biblioteca de babel, sino el equivalente en imágenes: un generador de todas las imágenes posibles con 4,025 colores; y Permuda Triangle, un experimento bastante más dimensionable: un perfil de twitter que tuitea todas las combinaciones posibles en 140 caracteres.

La biblioteca de Babel:

http://libraryofbabel.info/index.html

Babel image archives:

https://babelia.libraryofbabel.info/

Permuda Triangle:

https://twitter.com/permudat

Si aún quieren saber más, acá hay una entrevista que Flavorwire le hizo a Basile:

http://flavorwire.com/515783/brooklyn-author-recreates-borges-library-of-babel-as-infinite-website

No sé a ustedes, pero a mí me parece que lo que ha hecho Basile es uno de los mejores homenajes a Borges, incluso es más que un simple homenaje. Desgraciadamente creo que aún no ha tenido la resonancia que se merece.

Álvaro (@alvarogo87)

Imagen: 

http://www.huffingtonpost.com/2014/08/24/jorge-luis-borges-quotes_n_5698148.html

 

¿Odias los lunes?…seguramente no tanto como los odiaba ella

Brenda Ann Spencer realizó un tiroteo en su escuela de San Diego, la mañana del lunes 29 de enero de 1979, matando a 2 personas y dejando a otras nueve heridas. Cuando un reportero le preguntó por qué lo había hecho, ella simplemente respondió: “I don’t like Mondays”.

La anécdota sirvió para que Bob Geldof de The Boomtown Rats escribiera uno de los mantras más repetidos en las oficinas cada que inicia una semana, quizás ya un poco olvidado por las nuevas generaciones, pero que llegó a ser número uno en múltiples países.

Una verdadera joya de canción, que supo hacer algo que de entrada podría parecer difícil: conectar a una sociópata con todo el mundo, al final ¿quién no odia los lunes? (bueno, bueno, en defensa del mundo: quizás la mayoría de la gente no sabía de qué iba la letra, al final muchas veces no le prestamos tanta atención a lo que cantamos, mientras el coro sea pegajoso).

Lo más macabro es que cuando suceden este tipo de tragedias (que antes eran aisladas, pero que de aislados ya no tienen nada), todos nos lamentamos y ponemos banderitas en nuestros perfiles de Facebook, pero lo cierto es que debajo del terror y la indignación natural que nos despiertan estas noticias, hay una mezquina fascinación irracional en el fondo (acaso también natural) que nos hace imposible soltar la noticia; sentimiento del que no hablamos ni mucho menos aceptamos, por miedo a reconocernos menos humanos; esa fascinación por saber más de la tragedia ajena que explotaron en su momento Truman Capote y Michael Moore y que nos hace volver a darle play a la canción una y otra vez mientras repetimos con pasión “I don’t like Mondays”, sí, a pesar de la negra historia que tiene detrás (o quizás, aunque no nos guste ni lo vayamos a aceptar, también un poco secretamente fascinados por eso).

Álvaro (@alvarogo87)

P.D. I wanna shoot the whole day down.

Cortázar, desde 10 ángulos distintos

A 102 años de su nacimiento, los dejo con 10 notables ilustraciones del cronopio mayor, ¿cuál les gusta más?

Julio 1 Martín Bekerman
Martin Bekerman: https://www.behance.net/beker
Alejandro Carosella
Alejandro Carosella: http://galeriacarosella.blogspot.mx/
Julio 3 Paula Pérez
Paula Pérez: https://www.behance.net/paulaperezm
Julio 4 Fernando Santiago
Fernando Santiago: https://www.behance.net/fernandosantiago
Julio 5 Rodrigo Aguilar
Rodrigo Aguilar: https://www.behance.net/RodrigoAguilar
Julio 6 Sebastián Vaca
Sebastián Vaca: https://www.behance.net/ElVaca
Julio 7 Víctor Abarca
Víctor Abarca: http://victor-abarca-ilustraciones.blogspot.mx/
Julio 8 Horacio Sierra
Horacio Sierra: https://www.behance.net/hora
Julio 8 Juan Urueña
Juan Urueña: https://www.behance.net/JuenUruena
Julio 9 Ariel Cárdenas
Ariel Cárdenas: http://cardenasariel.blogspot.mx/

 

Álvaro (@alvarogo87)

Lecciones que aprendí de Andrés Calamaro

“Lleve sus boletos para Calamardo, lleve sus boletos para Calamardo”, gritaba el revendedor con el que me topé al salir de la estación del metro Auditorio, la segunda vez que me tocó ver a Andrés en vivo. Y es que en México puede ser vox pópuli llegar a confundirlo con un personaje de Bob Esponja, ya que nunca nos lo pasaron por la radio, y aun así es grande entre sus masas de fans fieles que llena sin problemas el Auditorio Nacional.  Nos pareció hasta lastimosa la espera que soportamos para tenerlo de gira por primera vez, acá en la tierra con la cual su principal aliado (Scornik) tiene un vínculo profundo, pero igual una espera que se ha encargado de compensar recientemente.

Casi siempre con menos seriedad de la que le solemos cargar, el Salmón es un argentino muy español que no acostumbra filtros, ni en su voz carrasposa (parte esencial de su sello) ni en sus opiniones: se va a morir defendiendo la mariguana y la tauromaquia. Con suerte se va a morir también haciendo música.

Larga vida Salmón y gracias por los buenos ratos.

P.D. Mejor ya no te juntes con Bunbury.

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Álvaro (@alvarogo87)

8 spots publicitarios brillantemente escritos

Sé que los más puristas leerán “spots publicitarios” y me mandarán a la goma inmediatamente. Sí, la industria publicitaria pone el talento creativo al servicio de la maquinaria capitalista creada por el mismísimo satanás y bla bla bla bla.

La verdad es que ya sea porque son obligados a buscar qué comer o por mero gusto propio, la industria cuenta con algunas mentes verdaderamente talentosas. Gabriel García Márquez redactaba anuncios cuando aún no saltaba a la fama, lo mismo que F. Scott Fitzgerald y Ramón del Valle-Inclán, por ejemplo.

La publicidad, aunque se vale de la creatividad, nunca aspira (o nunca debería aspirar) a ser arte. A diferencia del arte en el que el artista tiene total libertad de escribir o hacer lo que le nazca (o en teoría así debería de ser), acá es un negocio y hay que pensar una estrategia que se adapte a lo que el cliente quiere comunicar, hay que considerar tiempos de entrega, hay que rendir efectividad, hay que saber coordinar equipos de trabajo y hay que saber vender y defender la idea; si no se vende, no se produce y se queda en el papel. Sin embargo también se requieren narradores que en 30 segundos le cuenten a la gente historias de forma concisa e interesante. Y creo que hacer un balance entre saber vender y saber narrar, también tiene su mérito.

Y si bien la industria publicitaria vive una notable crisis y en el 96.45% de los casos el resultado no es más que algo que termina sin pies ni cabeza porque durante el proceso todo mundo lo manoseó, hay veces en que el resultado cumple con sus objetivos comerciales al mismo tiempo que se entrega una pieza bien producida y con valores narrativos altos, entregando cosas que van un poco más allá de ofrecer soluciones superficiales a problemas existenciales. A continuación 8 de mis ejemplos favoritos.

Last (Wieden + Kennedy, Portland)

La primera vez que lo vi, la redacción me enchinó la piel ¿cuántos anuncios logran eso?

 

Experience (Wieden + Kennedy, Portland)

Old Spice era una marca a punto de desaparecer. Era percibida como algo anticuada, tanto que hasta en su propio nombre cargaba con la palabra “Old”. La solución que encontraron fue brillante: ¿qué es lo único que tienen los viejos que envidian los jóvenes?

Además el texto está extremadamente bien pulido y los detalles del cuarto en el que se encuentra Bruce Campbell, son una joya.

 

Meet the superhumans (4creative, Londres)

Hay ocasiones en las que lo que se anuncia brinda la oportunidad de dar un mensaje más sustancial que simplemente vender un producto, ofreciendo la oportunidad de ayudar a cambiar paradigmas en la sociedad, pero se requiere talento para hacerlo. Hubiera sido más fácil abordar el tema tratando de crear lástima hacia estos deportistas (que es precisamente el cliché) pero, ¿acaso lo que necesitan ellos es lástima?

 

Camera shy (Ogilvy & Mather, NY)

Las mismas razones que el anterior. Acá hay incluso más mérito porque lo que se trata de vender es un simple jabón. Pero deja un mensaje muy claro: las marcas ya no son quien debe decirle a la gente cómo debe de lucir, ahora las marcas tienen que adaptarse a la gente. Que una marca de belleza salga a dar un mensaje así, creo que puede ahorrar un montón de problemas psicológicos en el mundo. Las reglas del juego cambiaron con esta campaña y cada vez hay más marcas que lo han entendido, hay otra que aún no, lo que sí está claro es que la gente ya no se queda con los brazos cruzados, como muestra tenemos lo que le pasó a esta marca de vitaminas, que usó un mensaje que hubiera sido visto como algo normal en los 90s, pero no en la era del internet.

La campaña es mucho más amplia, pero traigo este spot porque además de todo está excelentemente contado.

 

Camas (Mother, Londres)

La redacción es increíble y visualmente está al nivel de los mejores directores de cine. Es obra de Juan Cabral, una leyenda argentina de la publicidad a nivel mundial.

 

Daddy  (BBDO, Hong Kong)

Está para conmover hasta a las mismas piedras. (Por cierto, una agencia mexicana se robó la idea para un anuncio de una marca de salchichas en el que sale Diego Luna el cual se compartió mucho por Facebook el pasado día de las madres. La copia está notablemente peor redactada).

 

Freedom to move (BBH, Londres)

Estéticamente impresionante y consigue mantenerte intrigado ¿Quiénes son estos personajes? ¿Qué buscan hacer? ¿De dónde salieron? Parece algo muy sencillo, pero crear eso en 1 minuto requiere mucho desarrollo detrás.

 

Para todos (McCan Erickson, Buenos Aires)

Estoy casi seguro de que recuerdan este comercial. Este caso destaca por lograr vencer algo siempre difícil: la falta de presupuesto. Muestra de cómo la imaginación  y un buen texto hacen mucho, prácticamente de la nada.

 

Álvaro (@alvarogo87)

 

Atletas leyendo

Ahora que están los Olímpicos por todos lados, me parece un excelente momento para recordar que el mundo de los deportes y el de las letras no están tan peleados como se suele suponer.

Se ha dicho que Poe era un excelente nadador, Camus no imaginaba su vida sin el fútbol (el cual llegó a practicar de forma semi profesional) y que Murakami es un maratonista dedicado.

Pero veamos el otro lado de la moneda: a continuación una serie de atletas a los que los cacharon ñoñeando un poco.

Sí, lo sé, algunas no son las mejores lecturas, ¿pero podríamos no ser tan pesados, al menos por esta vez?

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King Lebron relajándose.
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Claro, Alí tenía que estar en este post.
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Bueno Mike, quizás tú deberías considerar leer algo menos violento.
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Por si tenían dudas de que Sharapova es perfecta.
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Hope Solo, en su visita a la Casa Blanca.
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Djokovic bromista, como siempre.
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Veo a Phelps realmente muy entretenido.
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De Valdano ya todos lo sabíamos.
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Bueno Pocho, quizás podríamos recomendarte algo mejorcito.
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Quizás por dentro está más interesante, Serena.
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Tiger Woods relajándose antes de la que se le iba a venir.
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Federer con expresión orgásmica (cof cof súper posada cof cof).
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Y por último, las hijas de Federer muy atentas a lo que pasa en la cancha de Roland Garros.

Álvaro (@alvarogo87)